La industria musical mundial creció un 8.1% en 2017, su tercer año consecutivo de crecimiento, aportando un valor de 17.3 mil millones de dólares a la economía global, siendo América Latina (17.7%) y América del Norte (12.8%) las regiones que experimentaron el mayor crecimiento en sus mercados. Con estas cifras, no es de extrañar que ciudades de todo el mundo compitan para acoger eventos relacionados con la industria de la música: convenciones, festivales, conciertos…

Sin ir más lejos Turisme Comunitat Valenciana creó recientemente la marca Mediterranew Musix, con la que identifica toda la oferta musical en las principales ferias del sector, y la marca propia Mediterranew Fest, que incluye a los festivales con más impacto, que generaron el año pasado unos 380 millones de euros y un millón de asistentes, tal y como afirmó el secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer.

Festivales de música Comunitat Valenciana

Los festivales musicales reportan grandes beneficios económicos al contribuir a la promoción de la ciudad que los acoge, sin olvidar que generan riqueza y puestos de trabajo y promueven la industria cultural. El informe Music is the new gastronomy, elaborado por la OMT en colaboración con ProColombia y que fue presentado en la última edición de la World Travel Market London 2018, describe el valor de los festivales en sí, la relación entre los hoteles y la gastronomía y el impacto de la música en las convenciones y reuniones. A continuación, resumimos las ideas más relevantes del informe respecto a estos cuatro puntos:

Valor de los festivales de música para el turismo

Los festivales de música generan importantes ingresos en todo el mundo, al tiempo que aportan reconocimiento para los destinos. Por ejemplo, en Indio, California, el Festival de Música y Artes de Coachella Valley aportó 114.5 millones de dólares a la economía local y regional. El Tome G Festival en Gota, Islas Feroe, es uno de los principales productos de marketing turístico de la región y se estima que al menos una décima parte de la población de la isla asiste al mismo, tomándose su tiempo para experimentar el destino, su gastronomía, alojamiento y ecoturismo. Otro ejemplo es el SXSW en Austin, Texas, que generó 350.6 millones de dólares (240.2 directos, 61 indirectos y 49.4 inducidos) para la economía de la ciudad en 2018, y vendió habitaciones de hotel durante más de dos semanas, antes y después del evento, al que asistieron más de 75.000 personas de 102 países.

La celebración de festivales musicales puede aprovecharse para la inversión en la mejora de insfraestructuras y servicios del destino, creando nuevas oportunidades tanto para la comunidad local como para los visitantes. Un ejemplo de esto es Lollapalooza, en Chicago, que paga 1.5 millones de dólares cada año al Park District por el mantenimiento y la mejora del parque, así como también un porcentaje de las ventas netas de las entradas, que aumentan cada año. De cara a 2021, el festival contribuirá al gobierno local con más de 5 millones de dólares anuales.

Arenal Sound

Muchos destinos turísticos celebran festivales de música, pero centrarse en utilizar la oferta musical como un valor añadido para el turismo puede contribuir de forma notable a la economía de la zona. Desde la mejora en la señalización en aeropuertos, la inversión en estaciones de transporte público y terminales de cruceros, alianzas con restaurantes y hoteles locales… La estrategia de la oferta de un festival de música aumenta los ingresos y promueve estancias más largas para los turistas. 

Valor de los eventos musicales para los alojamientos turísticos

Como no podía ser de otra forma, los festivales de música crean demanda de hoteles y alojamiento, lo cual puede aprovecharse para combatir la estacionalidad y resulta una excelente oportunidad para dispersar a los turistas de los principales puntos turísticos. Tal y como recoge el informe, los festivales de Coachella y Stagecoach crearon 3.000 nuevos empleos y en los hoteles de Indio las ganancias aumentan hasta en un 30% durante los festivales debido a su capacidad para aumentar los precios en las habitaciones. Por su parte, 12.900 asistentes de SXSW reservaron más de 53,000 noches de alojamiento en hoteles locales, generando 1,8 millones de dólares solo en impuestos de ocupación. Otro caso es el festival de Glastonbury, durante el cual se estima que 3.000 personas pagan por alojamiento local con un gasto de 50£ a 3.000£ por persona.

Los hoteles también pueden organizar eventos de música en directo para atraer visitantes que pueden o no estar alojados en sus instalaciones. Marcas como Hard Rock, Aloft y Selina son ejemplos de diferentes estilos de alojamiento que ofrecen conciertos regulares a sus clientes. Selina incluso tiene un estudio de grabación profesional como parte de un espacio de coworking. Hoteles como Renaissance y Hilton ofrecen a los miembros premios exclusivos que involucran a artistas como Nick Jonas o Paramore, emitiendo en directo los espectáculos a aquellos que no pueden asistir. W Hotels, por su parte, tiene su propio mini-festival, que viaja a lugares de Los Ángeles, Barcelona, Bali y Dubai, y alberga a 3.000 personas. Una idea más reciente e innovadora es City Sounds 360, una asociación entre los hoteles Fender y Room Mate que combina tecnología con artistas locales en España para crear una experiencia de realidad virtual para los huéspedes.

Valor para los negocios de restauración e impulso a la gastronomía local

Es indiscutible que la música y la gastronomía van de la mano. Los bares de Kansas City, Nueva Orleans y otras ciudades atrajeron a turistas para escuchar jazz en directo o actuaciones de pianistas mientras se disfrutaba de la cena. La mayoría de los turistas de música frecuentan restaurantes, bares y otros establecimientos antes y después de conciertos y negocios en las proximidades de los eventos musicales.

La gastronomía es una parte importante de la cultura del festival, ya sea a través de food trucks o en restaurantes locales, que tienen la oportunidad de atraer al público de los festivales. Por ejemplo, algunas publicaciones anticipan la oferta de comida de cada año en Coachella, que incluye desde restaurantes pop-up, la oferta gastronómica de chefs reconocidos y puestos ambulantes.

Valor de la música para eventos y convenciones

También el sector MICE puede beneficiarse incorporando la música en su estrategia de marketing. Muchas conferencias internacionales desde Gamescom, en Colonia, hasta Web Summit, en Lisboa, ofrecen amplios programas de música para atraer a los visitantes fuera del centro de conferencias.

Al desarrollar planes de marketing para promocionar la ciudad para conferencias y convenciones, la música puede convertirse en un factor decisivo, ya que desempeña un papel en la diferenciación de su oferta. La asociación con los locales de música de la zona para ofrecer un serivio a los asistentes a conferencias y encuentros profesionales puede agregar un valor añadido.

Al fin y al cabo, son precisamente los momentos de esparcimiento en un restaurante, en un concierto o en un local de música en directo los que los asistentes a un evento profesional recordarán de su experiencia en la ciudad.