Campos de concrentración, escenarios de guerras, cementerios… Algunos turistas demuestran interés por visitar los lugares que muestran el lado más oscuro de la historia de los destinos.

Para los profesores John Lennon y Malcolm Foley, quienes acuñaron el término de “dark tourism” en 1996, el turismo negro es “el fenómeno que abarca la presentación y consumo (por los visitantes) de lugares de muerte y desastre tanto reales como no reales.”

Alcatraz, foto de Lola Buendia

Aunque este tipo de turismo puede verse como algo extraño y fuera de lo común, no apto para sensibilidades susceptibles, lo cierto es que el turismo negro es más habitual de lo que parece. La zona cero de Nueva York, sin ir más lejos, la cárcel de Alcatraz, en San Francisco, o el cementerio judío de Praga, destinos que reciben miles de visitas al año, podrían considerarse destinos de turismo negro.

Aún así, se trata de un turismo de nicho que presenta una mayor aceptación en determinados mercados. Según un informe de la Comisión Europea de Turismo los turistas europeos, canadienses o estadounidenses están más dispuestos a visitar lugares de turismo negro, mientras que este tipo de turismo despierta cierto rechazo entre turistas brasileños.

Ante la pregunta “¿Estás interesado en visitar lugares relacionados con tragedias históricas durante tus vacaciones (escenarios de guerra, prisiones, esclavitud, etc)?”, los turistas brasileños fueron quienes mayor número de respuestas negativas ofrecieron, tal y como demuestran los resultados que se muestran en la siguiente gráfica:

turismo negro mercados turísticos

Los resultados del informe también demuestran que, además, existe una correlación entre grupos de edad. Sobre la misma pregunta anterior, buena parte de los encuestados de la generación Millenial eligieron respuestas afirmativas, mientras que los de la Gen X y Baby-Boomers reflejaron un mayor número de respuestas negativas.

Entre las motivaciones que impulsan a los turistas a interesarse por el turismo negro, la búsqueda de la autenticidad podría ser una de ellas. Se trata de viajeros que buscan el conocimiento y quieren ir más allá de la contemplación de la belleza, para enfrentarse a los acontecimientos más amargos de la historia de una manera más real y directa.

 

Foto: Lola Buendía.