Todavía hoy muchos empresarios ven todo lo que tiene que ver con entornos online como algo ajeno, casi como el enemigo. Esto es sobre todo muy evidente en el sector de las agencias de viaje, pero también en hoteles y en otro tipo de empresas turísticas. Sin embargo es necesario tener en cuenta una serie de puntos para comprender por qué es importante integrar este tipo de elementos digitales en nuestras estrategias de empresa, comercialización y marketing.

Internet ha venido para quedarse.

Esto, que parece una obviedad, es algo que muchos profesionales, sobre todo de la vieja escuela, siguen sin asumir. Internet no es una tendencia ni una moda que pasará como todas las modas o tendencias, es una realidad asimilada ya por la sociedad, hasta el punto que gran parte de la economía mundial, por no decir toda, tiene un importante componente de digitalización, ya sea en marketing o en procesos o en gestión.

Internet no es el enemigo.

Y quien así lo piense tiene un serio problema. Y no sólo porque tiene las de perder, sino también porque está perdiendo muchas oportunidades de negocio. Lo que está claro es que asumir la realidad que es Internet requiere algunos cambios de gestión que no todos están dispuestos a realizar.

Internet no son sólo medios sociales.

También muchos tienden a pensar que no hay vida más allá de Facebook. Internet es mucho más que eso, es un entorno que ofrece la posibilidad de potenciar el contacto con los clientes, mejorar costes, diseñar nuevas formas de hacer marketing, potenciar la innovación… Quedarse en los medios sociales es limitar mcho nuestras posibilidades.

No es sólo marketing.

Pero además no podemos decir que sólo podamos desarrollar programas y estrategia de marketing en Internet. Sirve para mucho más. Comunicación, innovación, gestión de quejas, gestión de recursos, mejora de procesos, comunicación interna… Hay una gran gama de posibilidades de las empresas en la Red.

Los clientes están ahí.

Da igual que nosotros no queramos estar, nuestros clientes sí lo están, y o vamos a buscarlos o los perdemos.

Nosotros también estamos, queramos o no.

Porque hablan de nosotros, porque critican (bien o mal) nuestro producto, porque nuestra competencia está (y eso afecta a nuestra capacidad de venta, para mal). No es una decisión el si estamos o no, la decisión es cómo estamos.