A nadie se le escapa que vivimos un momento de cambios. La crisis está poniendo en cuestión muchas formas de hacer las cosas que hasta ahora parecían fuera de toda discusión. Pero además ya la digitalización de las relaciones está cambiando muchos comprotamientos de las personas y usuarios, y muy concretamente en el sector turístico.

En base a esto las empresas se ven en la necesidad de rediseñar sus modelos de negocio y gestión para responder adecuadamente a estos cambios y ser capaces de navegar en estos mares desconocidos. Muchas empresas están reslizando los ajustes necesarios, aunque otras siguen gestionando su producto en la era analógica y posiblemente deban en un futuro más o menos cercano realizar cambios.

Una de las necesidades que aparecen es la de potenciar, ajustar y gestionar los canales de comunicación y distribución. Para ello Travel Open Apps se posiciona como una de las herramientas más potentes del mercado. La utilización además de Travel Open Apps como estandar de distribución B2B por la Comisión Europea permite asegurar un desarrollo sostenible de la herramienta y es el reconocimiento a su valor como proyecto de innovación.

La adaptación a estos entornos cambiantes de los que hablamos implica el asegurarse el uso de las herramientas mejor adaptadas a él y que nos permitan vertebrar una mejor respuesta y desarrollo de nuestras potencialidades como empresas y como destinos. No podemos permitirnos que los cambios en nuestro entorno no tengan por nuestra parte una respuesta en nuestra manera de hacer las cosas y de potenciar la creación y comunicación de valor para nuestros clientes.