No cabe duda de que internet y los medios sociales están generando cambios en el comportamiento del cliente y en nuestro modelo de relación con el. Del mismo modo el comercio, o la comercialización de productos y servicios, se está viendo influida por estos nuevos, o ya no tan nuevos, entornos. Los clientes han entrado ya en la gestión de nuestras campañas de promoción y en nuestras estrategias de venta. Y esto lo hemos de tener en cuenta.

Hay una serie de características básicas del e-commerce que lo hacen muy interesante:

1.-La ubicuidad, la posibilidad de estar vendiendo en varios lugares a la vez.

2.-Alcance global, lo que permite estar presente en cualquier parte del mundo.

3.-Estándares universales, lo que facilita la comprensión de plataformas y la integración

4.-Riqueza, tanto en la comunicación como en la presencia

5.-Interactividad con el usuario

6.-Densidad de la información, en beneficio tanto de la empresa como del cliente

7.-Tecnología social, lo que afecta a la forma de nuestras relaciones

8.-Más económico, al reducir costes fijos e inmovilizados

Como se ve el impacto que puede tener el e-commerce en nuestra cuenta de resultados y modelo de negocio uede ser profundo, por lo que se hace necesario un perfecto conocimiento del mercado y de las posibilidades de este tipo de comercialización antes de lanzarse a utilizarlo.