Muchos destinos están experimentado diferentes técnicas para mitigar la sobreexplotación, incluido el límite del número de visitantes y el establecimiento de sistemas de reserva. Sin embargo, en muchos casos, estas medidas se toman sin tener en cuenta el contexto de un plan de gestión más amplio.

El informe Coping with success, managing overcrowding in tourism destinations, elaborado por World Travel and Tourism Council, afirma que el éxito de la sostenibilidad de los destinos turísticos se basa en una buena planificación y gestión y, para ello, destaca las siguientes prácticas. 

Destinos turísticos

Prácticas para el crecimiento y la gestión exitosa de los destinos turísticos

1. Construir una base de datos completa y actualizarla regularmente.

Los destinos deben establecer sistemas de datos que vayan más allá de la compilación de las métricas estándar de los aeropuertos, hoteles y proveedores de servicios compartidos. En la mayoría de los casos, los destinos complementarán estos enfoques con datos adicionales sobre viajeros y residentes.

2. Establecer una estrategia de crecimiento sostenible a través de una planificación rigurosa a largo plazo.

Un elemento esencial de una estrategia de turismo sostenible es poner en primer lugar a la comunidad local. Para construir una estrategia de crecimiento sostenible, los destinos deberán considerar seis elementos: visión y aspiración, estrategia de segmento, estrategia de producto, infraestructura y otros habilitadores, estrategia de marketing y comunicación, y gestión de organización y rendimiento.

3. Involucrar a todos los sectores de la sociedad: comercial, público y social.

El análisis de los datos y la estrategia solo pueden funcionar si todas las partes interesadas están comprometidas durante todo el proceso. Las autoridades de turismo deberían crear comités y otros mecanismos formales para trabajar con las partes interesadas, incluidas las comunidades locales, para debatir problemas y diseñar soluciones.

4. Encontrar nuevas vías de financiación.

Una vez que los datos, la estrategia y los interesados estén alineados, los destinos pueden explorar un número creciente de enfoques innovadores para financiar inversiones en infraestructura y sostenibilidad.

 

Prácticas para afrontar la sobreexplotación de los destinos turísticos

1. Desestacionalizar.

Es particularmente importante para los destinos llevar a cabo acciones destinadas a evitar o “suavizar” los desequilibrios producidos por un exceso de demanda tur´sitica. En algunos casos tiene sentido limitar el número de visitantes o establecer reservas y sistemas de emisión de tickets limitados. Los destinos también usan tecnología para ayudar a reducir la congestión en tiempo real. En algunos casos, esta táctica se utiliza para nivelar los picos de llegadas y para redirigir visitantes a destinos menos populares.

2. Promocionar enclaves turísticos menos populales.

Algunos países y ciudades están desviando el foco hacia sus atracciones menos visitadas y desarrollando rutas alternativas con el fin de repartir los turistas y evitar la masificación.

3. Ajustar los precios a la oferta y la demanda.

Los precios pueden ser una forma efectiva de equilibrar la demanda con la oferta. Esto permite aumentar el gasto medio por visitante, pero también plantea problemas con respecto al elitismo y el impacto en los turistas nacionales, que pueden verse menos capaces de acceder a su propio patrimonio. Como tal, los destinos deben realizar una política de precios cuidadosa y teniendo en cuenta a todas las partes interesadas.

4. Regular la oferta de alojamiento.

Regular la oferta de plazas de alojamiento turístico es una herramienta eficaz para gestionar el crecimiento. Para los hoteles tradicionales, las restricciones controlan efectivamente la distribución de nuevas licencias. Sin embargo, el crecimiento de la distribución de viviendas turísticas ha acelerado las presiones, ya que las viviendas se pueden convertir en suministros de alquiler a corto plazo casi de la noche a la mañana. Además de generar un aumento en el número de visitantes, compartir viviendas particulares puede tener el efecto secundario de elevar los precios de alquiler a largo plazo en ciertos mercados, lo que alienaría a los locales.

5. Limitar determinadas actividades.

Algunos destinos limitan o incluso prohíben ciertas actividades relacionadas con el turismo. En 2017, por ejemplo, Amsterdam prohibió la apertura de tiendas adicionales centradas en el turismo, incluidas tiendas de souvenirs, empresas de alquiler de bicicletas, atracciones y restaurantes de comida rápida, en su centro de la ciudad.

Fuente imagen: Pixabay.