Los primeros sistemas de distribución global (GDS) fueron pioneros en fomentar la conectividad entre agencias de viajes para la búsqueda, comparación y compras de productos turísticos. Pero en el sector del ecommerce, la industria de viajes no ha avanzado al nivel de otros sectores a la hora de vender productos online.

Una investigación de Skyscanner destaca cómo los gigantes del comercio electrónico internacional han relanzado las compras online al siguiente nivel, desde Amazon y eBay hasta Expedia. Lonely Planet, Priceline, Lastminute y el resto de OTAs se mantienen en el mercado permitiendo reservar alojamientos, consultar precios de vuelos y comparar productos, tours, actividades, etc.

Compra de viajes online

Sin embargo, en cuanto a lo que al embudo de compra se refiere, el sector turístico no ha innovado lo suficiente. Mientras Amazon, Alibaba y eBay han liderado el mercado del ecommerce permitiendo a los compradores y vendedores experimentar con una amplia variedad de modelos, en el caso de los viajes la oferta se reduce a empaques opacos (Expedia, DeNa Travel), ofertas que expiran (ventas flash en las aerolíneas), compras de grupo (Groupon), licitación (Priceline) e incluso pases all-you-can-fly (jetBlue).

El carrito de compra en ecommerce

Algo tan común hoy en día como el carrito de compra, que permite añadir productos en una cesta virtual mientras el usuario sigue navegando y consultado otras posibles compras, no se ha materializado todavía en las compras de viajes.

Las limitaciones de la industria en cuanto a inventario podría ser, en cierta medida, uno de los inconvenientes en este respecto. También los modelos de precios, que pueden varian constantemente según la temporada y la disponibilidad de stock.

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El proceso de compra de viajes

La toma de decisiones y el propio proceso de compra es complejo en el sector de los viajes. Por ejemplo, el cliente bloquea la tarifa de un billete de avión en el sitio web de la aerolínea, después busca un hotel y echa un vistazo a los coches de alquiler. Supongamos que reserva una habitación con cancelación gratuita y, a continuación, habla con sus compañeros de viaje para verificar las compras.

A lo largo de este proceso es probable que haya guardado toda esta información en lugares diferentes: capturas de pantalla, anotaciones, correos electrónicos, enlaces… Este conjunto de información conforma su carrito de compra. Si desea hacer pequeñas modificaciones o sustituir un producto por otro, deberá ir a cada una de las páginas webs y realizar las transacciones de nuevo, probablemente a un precio más alto que antes, si es que el producto sigue existiendo.

La alternativa podría ser acudir a una agencia que ofrezca todos estos productos de forma conjunta, pero en este caso los honorarios y las limitaciones en el inventario pueden hacer que la compra a la carta sea más cara de lo esperado.

El reto de la industria del turismo

La realidad es que no existe un carrito o check-out que actualmente garantice la experiencia de compra de productos turísticos con un solo clic.

La industria de los viajes tiene ante sí el reto de idear un carrito de compra que ofrezca la funcionalidad y la flexibilidad de los gigantes del comercio electrónico. Esto implica facilitar desde listas de deseos, manteniendo un precio, selección de proveedor, entrega inmediata e incluso la posibilidad de regalar un viaje.