El blockchain es una tecnología que permite realizar transacciones sin intermediarios de forma segura y rápida en todo el mundo. Se trata de una gran base de datos inmutable que contiene la historia completa de todas las transacciones que se han realizado a través de sistemas electrónicos.

Originalmente, el blockchain se inventó para trabajar con bitcoins, un tipo de moneda digital. El sector financiero ha sido uno de los primeros en abrazar esta tecnología pero lo cierto es que el blockchain puede aplicarse a cualquier transacción en la que sea necesaria una verificación. Según el Institute for Business Value de IBM, una de cada tres empresas ya utiliza blockchain como principal vía de intercambio de datos.

En el sector turístico el blockchain también tiene mucho que decir, debido a la gran variedad de actores implicado en el proceso de distribución de productos turísticos (usuarios, proveedores, intermediarios…).

Actualmente, unas pocas empresas concentran la mayor parte del negocio de distribución turística internacional, llegando a crear estructuras monopolísticas. Tal y como informan en el blog de Segittur: “para cada producto o servicio turístico (alojamientos, restaurantes…), dos o tres plataformas digitales concentran alrededor del 80% del volumen de ventas, suponiendo un coste de intermediación importante para las empresas turísticas que los necesitan para llegar al consumidor”.

El uso de blochchain permitiría construir un sistema público y descentralizado que facilite la libre competencia de plataformas de venta.

Además, disponer de una base de datos distribuída e inmutable permitiría mantener un registro de las transacciones, por lo que éstas serían inmediatas, fácilmente detectables e irreversibles. Entre otras cosas, esto significa decir adiós a posibles cargos duplicados en viajes, fraudes e incluso cargos bancarios por el cambio de divisas.

El estudio de Amadeus, Blockchain: cómo aprovechar su potencial en la industria del viaje,  añade que el blockchain puede utilizarse para la una identificación segura de pasajeros (se podría compartir la información del pasaporte con sólo la huella dactilar en los controles de seguridad de los aeropuertos) un seguimiento de equipajes más eficiente y unos métodos de pago simplificados entre agencias de viajes y aerolíneas.

 

Una de las primeras empresas en sacar partido del blockchain en turismo ha sido Tui Group, que planea utilizar esta tecnología. Según informan desde Skift, la compañía planea migrar al menos una parte de los datos de sus hoteles hacia un blockchain privado con el fin de generar contratos inteligentes y mejorar su inventario hotelero.