Según un artículo publicado ayer por Euromonitor, Airbnb, la web de alquileres de alojamientos entre particulares, no supone una amenaza importante para la industria hotelera.

El artículo de Euromonitor explica que los modelos de negocio como Airbnb pueden coexistir con la oferta hotelera, pero que el éxito de estas iniciativas ha propiciado que muchos turistas hayan puesto el foco en el alquiler de apartamentos como una alternativa económica a los hoteles.

Hoteles vs apartamentos turísticos

De acuerdo con el artículo de Euromonitor los hoteles son la opción preferida para viajes de negocios. Sin embargo, los apartamentos turísticos atraen a un turista más interesado en actividades de ocio que busca un alojamiento asequible para pasar sus vacaciones, como suele ser el caso de las familias.

Pero algo que el artículo de Euromonitor no tiene en cuenta es que la competencia entre los modelos Airbnb frente a la oferta hotelera y de apartamentos turísticos reside no ya en el tipo de turista que atrae, sino en el nivel adquisitivo de éste. No podemos obviar que la crisis económica ha propiciado un excelente caldo de cultivo para el éxito de los modelos basados en el alquiler entre particulares, ya que el turista es, ahora más que nunca, muy susceptible al factor precio. Con una oferta de alojamientos particulares a precios muy reducidos, la amenaza para hoteles y apartamentos turísticos parece evidente.

A pesar de todo, según los datos de Euromonitor, el crecimiento del sector hotelero internacional se mantiene en niveles similares al de los apartamentos turísticos, no apreciándose una importante diferencia entre uno u otro sector.

Euromonitor: alquiler de apartamentos e industria hotelera

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Críticas al modelo Airbnd

Las críticas a portales como Airbnb9 Flats y otros, no han tardado en hacerse escuchar. En España, el sector denuncia que este tipo de alojamientos no estén regulados, por lo que no siguen controles de calidad, ni hacen frente a impuestos. Esto implica, por un lado, la desprotección del turista en caso de incidente (como ya ocurrió en este famoso caso) y, por otro, una competencia desleal hacia el resto de oferta reglada que sí debe hacer frente a los gastos legales asociados a la actividad económica.

En algunas ciudades extranjeras los gobiernos han puesto en marcha medidas legales para prevenir que los residentes alquilen habitaciones a turistas. Nueva York o Amsterdam son algunas de las capitales en la que las autoridades persiguen con multas de hasta miles de dólares a quienes incluyan sus propiedades en listados de alquileres temporales. Pero en España, de momento, no existe una regulación clara para este tipo de actividades.

¿Qué opinas? ¿Los alquileres entre particulares suponen una amenaza real para apartamentos y hoteles?